Arenales

Arenales

Víctor Fernández Esteban

Novela, 268 pp.
ISBN: 978-987-554-241-9

Mi padre me había leído en Billiken, cuando estuve en reposo cuarenta y cinco días por hepatitis, que las puertas, ventanas, mesas y sillas eran de madera. ¿Si los árboles eran de madera lo era también el imaginario del patio? A lo largo de la avenida que llevaba al centro de la ciudad se los veía pintados de blanco desde la tierra hasta la cintura del soldado que los vigilaba. Mi padre respondía cuando preguntaba si de esos se hacían puertas. No. Me dijo que los hombres armados custodiaban las sombra para que nadie se detuviese en su oscuridad.