
Catarsis
Cuento, 128 pp.
ISBN: 978-987-554-237-2
Digresión. La foto inventa. No registra. Porque lo que muestra la imagen no existe. Lo que no se mueve no es, y un momento es un movimiento. No se puede parar. Ese con la vista fija en la cámara ni siquiera está muerto, porque los cadáveres –con todos sus gusanos y bacterias en plena comilona– también se mueven. […] Para conocer no hay que fijar, hay que deformar.
